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6 años después, seguimos viendo el mismo problema: tener conocimiento no alcanza

En un contexto atravesado por IA, automatización y sobreinformación, el verdadero diferencial ya no está en cuánto sabés, sino en cómo transformás ese conocimiento en experiencias, servicios y propuestas que realmente generen transformación en tu público.

6 años después, seguimos viendo el mismo problema: tener conocimiento no alcanza

Me atrevería a decir que el problema nunca fue la falta de conocimiento. El 29/5 EduConecta cumple 6 años y, si algo aprendimos en este tiempo, es que saber mucho no garantiza generar transformación.

En este tiempo, trabajamos con docentes, empresas, fundaciones, consultoras, emprendedoras y profesionales independientes. Además de construir nuestra propia marca, llevamos más de 15 años trabajando en educación formal, informal y online. Como docentes, formadoras, mentoras, consultoras y también alumnas, vimos cientos de formas de enseñar, aprender y transmitir información. Y después de todo este recorrido, seguimos llegando a la misma conclusión: EL PROBLEMA NO ES SABER MÁS.

El problema no es la falta de información. El problema es creer que enseñar es solo transmitir contenido, es no pensar en qué necesita realmente una persona para comprender, implementar y transformar eso que está aprendiendo.

El problema es creer que todas las personas van a obtener los mismos resultados haciendo exactamente lo mismo. 

No funciona así.

Ya no hay falta de información

Estamos de acuerdo en la particularidad del contexto y lo que vivimos desde la emergencia masiva de la Inteligencia Artificial. Si con internet pensamos que teníamos todo al alcance de la mano, hoy estamos 10 pasos más adelante. Porque no solo hay información al alcance de la mano, sino una tecnología que lo revoluciona todo: procesos, sistemas, diseño gráfico, creación de aplicaciones, optimización de tiempos, etcétera.

No hay claridad hacia dónde vamos, los cambios son cada vez más grandes, profundos y acelerados. Mil herramientas, la IA de la IA, automatizaciones, cursos, acceso a todo lo que podemos imaginar y más. El contenido parece volverse infinito y que da igual una escritora que alguien que nunca leyó un libro, ¿da igual?

Hoy acceder a información dejó de ser el diferencial. La información está en todos lados, el contenido también.

Lo que realmente marca la diferencia es qué hacemos con ese conocimiento, cómo lo organizamos y, sobre todo, cómo acompañamos a las personas para que puedan comprenderlo, implementarlo y transformarlo en algo real en sus vidas o negocios.

Esto me recuerda a las varias personas con las que me he formado muy brillantes en su campo, expertas de las más prestigiosas universidades, pero sin una estrategia didáctica. Sin la capacidad humana y empática de acercar un concepto masticado para que mi cerebro lo aprehenda.

Entonces, ¿siguen los mismos problemas?

Si vamos al campo de la educación -cursos, programas, talleres, mentorías, membresías, etc- aún hay una falta enorme de poder de transformación. Pero, sobre todo, de esa transformación que las personas van a buscar a un lugar, un lugar por el que muchas veces pagan y confían en la marca que las acompaña.

Falta de promesa, de resultados, de implementación, de comunicación.

El contenido lo podemos tener vos y yo como parte de una exhaustiva investigación. La experiencia vívida y las habilidades de acompañar y guiar, solo quienes se ocupan de crear servicios grupales o personalizados -cursos, talleres, programas, asesorías- donde su comunidad y público sea el centro.

Lo vimos en 2020 con cientos de experiencias vacías. Vemos hoy y desde hace ya un tiempo, personas agotadas consumiendo contenido. Personas creando como si fuera 2020 cuando el público ya creció y evolucionó en sus formas de consumo. Ya no estoy encerrada en mi casa con tiempo libre y la “novedad de lo online”. Estoy en una nueva normalidad que no es la del 2020, tampoco la que vivía antes. Es una nueva, atravesada completamente por la tecnología, la celeridad del día a día, ya cansada y frustrada de habitar espacios que no funcionan o no cumplen con lo prometido.

Lo que hoy hace la diferencia

Somos otras, otros, otres.

Nunca más volvió la vida previa a la pandemia.

Hay una nueva tendencia a “volver a lo viejo”, lo analógico, el celular que no es inteligente, el conectar con la naturaleza. Pasada la euforia de la tecnología 24/7, buscamos lo humano, lo cercano, la palabra real.

Por eso, la EXPERIENCIA hoy se posiciona como la estrella de todo. El realmente diseñar el paso a paso que tu público, comunidad, clientas o participantes, van a vivir dentro de tus espacios.

  • Cómo llegan

  • Cómo se van

  • Qué herramientas tienen para cumplir objetivos

  • ¿Hay claridad en los objetivos?

  • ¿Cuál es tu rol como mentora o formadora?

  • ¿Cómo intervenís en el proceso?

Porque diseñar una experiencia no es solo ordenar contenido o tu conocimiento de hace años, es pensar qué necesita pasar para que alguien realmente pueda avanzar.

Han pasado 6 años

Los aprendizajes son incontables. Así como las veces que saltamos de alegría como las que nos dieron ganas de dejarlo todo. Construir tu propia marca o negocio desde cero no es fácil pero tampoco imposible.

Han pasado cientos de clientes de todos los rubros y tamaños, como cientos y cientos de los cursos, formaciones y asesorías que hemos creado, dictado e implementado para nosotras y para otros.

Lo que no cambia a lo largo de los años -pero sí una vez que ya sos parte de EduConecta- es que las personas buscan “la última tecnología”, “que todo se vea lindo”, “que genere impacto visual”. ¿Sabés en lo que muy pocas veces se piensa? En que ese proceso sea ágil, profundo y liviano a la vez para las personas. En que logren los resultados que se les promete. Y acá está el mayor error, se pide humanidad de la boca para afuera y falta humanidad en los procesos internos.

Por eso existe y seguirá existiendo EduConecta. 

Para recordarte que la vara la mueve lo humano, la empatía, el acompañamiento y el criterio. Para que cuando te encuentres diseñando un nuevo proceso formativo tu única pregunta sea ¿cómo logro que las personas aprendan esto de manera fácil y rápida? ¿cómo los acompaño para que este proceso realmente sea transformador?

Y recordarte siempre que más contenido nunca será igual a más valor ni más aprendizaje. Así como que vender no depende solo de tu conocimiento -y lo capa/o que seas en tu campo- sino de la experiencia que logres diseñar y cómo lo vas a comunicar. Por supuesto, que la IA acelera muchas cosas pero no reemplaza tu criterio ni tu sensibilidad.

El 29/5 cumplimos 6 años, y no nos queda más que agradecer a cada una de las personas que fueron y son parte de EduConecta, equipo, clientes, proveedores, colegas. Sin comunidad no hay red y sin red no hay negocio.

En un mundo donde cualquiera puede generar información, el verdadero diferencial sigue estando en las experiencias que logramos construir con cada una de las personas que nos rodean.

¡Feliz aniversario para nosotras!

Flor.


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