• Inicio
  • Blog
  • ¿Qué sigue después de que las cosas empiezan a funcionar?

¿Qué sigue después de que las cosas empiezan a funcionar?

Nuevo nivel desbloqueado: cuando ya validaste, tenés clientes y resultados, pero no está claro cuál es el próximo paso.

¿Qué sigue después de que las cosas empiezan a funcionar?

Hace un tiempo venimos trabajando en una pregunta que se repite una y otra vez con nuestras clientas o con personas que llegan a nuestros espacios de consulta, “ya lancé mi taller, ya tengo clientes, ya todo lo que quería validar lo validé y funciona, ¿qué sigue ahora?”.

¿Qué sigue cuando esa primera idea que tuve en la cabeza por la cual empecé ya está en funcionamiento pero yo aún quiero crecer y que todo siga expandiéndose?

Son abogadas, diseñadoras gráficas, coach, artistas, talleristas, psicólogas, contadoras, escritoras, terapeutas holísticas, ingenieras, geólogas, docentes -y de las profesionales y emprendedoras que te imagines. También, especialistas en idiomas, dueñas de Academias, pero todas con la misma inquietud,  "¿Y ahora qué sigue?".

Ese es el momento en el que cada una necesita volver a mirar lo que construyó para entender cómo seguir creciendo. Lo interesante es que este momento suele ser bastante diferente de lo que imaginábamos cuando empezamos.

Spoiler Alert: pensamos que empezar era el GRAN DESAFÍO. O mejor aún, “cómo voy a hacer para conseguir esos primeros clientes o ponerle precio a lo que hago”. Y de pronto llega ese “después” que es aún más desafiante porque en ese momento la pregunta deja de ser cómo construir algo desde cero y pasa a ser cómo hacerlo evolucionar.

Seguramente, durante mucho tiempo el foco estuvo puesto en validar. En EduConecta siempre recomendamos empezar por acá porque validar nos permite comprobar que existe una necesidad, que alguien está dispuesto a elegirnos y que nuestra propuesta genera valor.

Pero validar no es el final del camino, es apenas el comienzo de una nueva etapa. Una etapa donde aparecen preguntas diferentes:

  • ¿Sigo ofreciendo lo mismo o es momento de evolucionar mi propuesta?
  • ¿Necesito crear algo nuevo o fortalecer lo que ya tengo?
  • ¿Cómo acompaño mejor a las personas que ya confían en mí?
  • ¿Qué está cambiando en mi público?
  • ¿Qué está cambiando en mí?
  • ¿Qué quiero construir en los próximos años?

Son preguntas menos urgentes que conseguir los primeros clientes pero más importantes porque nos conectan con un nuevo rol, nuestro rol de estrategas. Así se empieza a definir la dirección de todo lo que viene después.

A lo mejor no aparece como “el momento” así tan claro, o aún no llegó la pregunta de “qué sigue”. Pero puede manifestarse de otras formas, como por ejemplo, sentir que llegamos a un techo y asumir que la solución está en agregar otro curso, otra asesoría, otro taller, cambiar de público.

No está ni bien ni mal. Lo que debemos hacer es analizar para definir si realmente esa es la decisión estratégica que nos pide nuestro proyecto hoy o, en realidad, se trata de evolucionar -de hacer evolucionar y expandir eso que ya funciona.

¿Qué implica Evolucionar?

Evolucionar implica mirar con nuevos ojos lo que ya existe. Cuando el mercado cambia, la evolución también es una respuesta. No hace falta mirar demasiado lejos para darnos cuentas que muchas cosas cambiaron -ya lo venimos hablando desde el año pasado:

  • La inteligencia artificial.
  • La forma en que las personas aprenden.
  • Los tiempos de atención.
  • Los criterios de compra.
  • Las expectativas sobre el acompañamiento.
  • Las experiencias digitales.
  • Las comunidades.

Todo eso está impactando en la manera en que las personas eligen formarse, contratar servicios o comprometerse con un proceso.

Frente a estos cambios, la reacción habitual suele ser una de dos:

  1. Quedarse exactamente igual.

  2. O reinventarse por completo.

Quizás ninguna de las dos sea la mejor respuesta porque entre quedarse inmóvil y empezar de cero existe un camino intermedio: la evolución.

Esa capacidad de conservar lo valioso de lo construido mientras actualizamos aquello que el contexto nos está pidiendo revisar.

El crecimiento invisible

Hay una parte del crecimiento que rara vez aparece en redes sociales. No suele venir acompañada de grandes anuncios, ni de cifras espectaculares, ni de lanzamientos. Es el crecimiento que ocurre cuando:

  • entendemos mejor a nuestro público;
  • simplificamos una propuesta;
  • redefinimos una promesa;
  • mejoramos una experiencia;
  • ordenamos procesos;
  • construimos un camino más claro para quienes trabajan con nosotros;
  • asumimos un nuevo rol dentro de nuestro proyecto.

Desde afuera puede parecer que no pasó demasiado, pero muchas veces esos movimientos son los que permiten los cambios más importantes después. Porque crecer no siempre significa hacer más, a veces significa construir mejores condiciones para la próxima etapa.

Tres preguntas para reconocer qué sigue

Si sentís que estás en ese punto donde ya no estás empezando pero tampoco tenés claridad sobre el próximo paso, quizás estas preguntas puedan ayudarte:

  • ¿Qué parte de lo que construiste sigue funcionando porque genera valor real y qué parte sigue existiendo solo por costumbre?

  • ¿Qué necesidad tiene hoy tu público que no tenía cuando creaste tu propuesta actual?

  • Si dentro de dos años siguieras exactamente igual que hoy, ¿qué sería lo que más te preocuparía?

Son preguntas para observar(te), no para responder rápido. También, son preguntas para conversar y para analizar con perspectiva. 

¿Por qué insistimos en esto? Porque vemos día a día como, en general, el próximo paso no aparece cuando buscamos algo completamente nuevo; aparece cuando entendemos mejor lo que ya tenemos delante.

A modo de cierre

En estos años acompañando profesionales, emprendedoras, academias e instituciones aprendimos algo que se repite una y otra vez: cada etapa necesita preguntas diferentes.

  • Hay momentos para crear
  • Hay momentos para validar
  • Hay momentos para vender
  • Y también hay momentos para evolucionar

Momentos donde el desafío ya no es demostrar que algo funciona sino entender cómo hacerlo crecer, fortalecerse y mantenerse relevante en el tiempo. Ahí, ese momento justo donde la pregunta deja de ser cómo empezar, y pasa a ser una mucho más interesante:

¿Qué sigue ahora?


Comentarios
Unirse a la conversación
Escribe tu comentario…
Aún no hay comentarios en este artículo
Te puede interesar
Accede con tu cuenta de EduConecta
¿Ya tenes cuenta?
Iniciar sesión
Cerrar X